Andrés Manuel López Obrador, candidato de la coalición Juntos Haremos Historia, ofreció ayer al Partido del Trabajo (PT) detener la persecución en contra de sus dirigentes.

El perdón a los dirigentes petistas sería por el presunto desvío de 100 millones de pesos destinados a la operación de Centros de Enseñanza Infantil (Cendis) y que investiga actualmente la PGR.

La Procuraduría mantiene abierta una acusación en contra de María Guadalupe Rodríguez, esposa del dirigente nacional del PT, Alberto Anaya, y de Héctor Quiroz, ex líder de ese partido en Aguascalientes y quien se encuentra preso en el Reclusorio Oriente, debido a que presuntamente esos recursos fueron a parar a cuentas personales.

Durante un acto de campaña en Gómez Palacio y en presencia de Anaya, López Obrador ofreció que, de llegar al Gobierno federal, no habrá más persecución en contra del PT.

“Aquí aprovecho para decirle a Beto Anaya, dirigente del PT, que tan luego triunfe nuestro movimiento se va a regularizar toda la situación de los Cendis y ya no va a haber persecución para dirigentes del PT”, aseguró el tabasqueño.

En el mismo evento donde el tabasqueño anunció su respaldo a los petistas había un grupo de seguidores del dirigente minero Napoleón Gómez Urrutia, quienes portaban mantas y lanzaban vivas al candidato de Morena.

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