Nuzhet un talento zaachileño, en el boxeo nacional

Nuzhet un talento zaachileño, en el boxeo nacional

La familia de Nuzhet es particular, el y su hermana Leilani ha destacado como pugilistas a nivel estatal y nacional. Nuzhet Tomás Aquino inició su vida en el deporte a los siete años con el apoyo de su madre Lourdes Aquino Solano y su padre Marco Antonio Tomás Martínez, comenzó con el futbol, practicó natación, probó el taekwondo pero no le gustó, un día caminando por las calles de la Villa de Zaachila pasó por un pequeño gimnasio que era entonces el Centro de Formación y Competencia de Boxeo y ahí sucedió todo.

Hoy con quince años, ha representado dos veces a Oaxaca en la Olimpiada Nacional de Boxeo, medalla de bronce 2016 y en este 2018 tras una pelea muy cerrada contra el estado de Veracruz, Nuzhet guiado por su entrenador Oliver Bohorquez se ganó nuevamente su pase a la Olimpiada Nacional por lo que en un mes estará representando a Oaxaca en la Olimpiada Nacional 2018.

Con modestia Nuzhet platica su recorrido para esta olimpiada, “Este que es mi tercer año, en el estatal eliminé a uno de Huatulco, luego a uno de Ejutla y ahora en el regional que acaba de pasar le gané a Puebla y en la final para buscar mi pase a chihuahua me tocó pelear contra Veracruz y estuvo cerrada la pelea pero ganamos.”

El camino no ha sido fácil y tanto su padre como su madre expresan las dificultades que ha representado acompañar a Nuzhet en su carrera. Lourdes platica, “cuando cuida el peso lo más difícil, para una madre es verlo que no coma lo que le gusta, en una ocasión que no daba el peso nada más mordía la manzana sin tomarse el jugo, o nada más el atún con la lechuga, le decía ya bota eso ¡cena!. Hemos gastado en el cuidado de los dientes, siempre que hay competencias hay que llevarlo a que le chequen las caries, estamos hablando de tres mil cuatro mil pesos, para que tenga bien la boca y no por eso en el examen medico pierda, si implica gastos.”

Todo esto a implicado un compromiso de Nuzhet el cual su padre le reconoce, “Hay ocasiones en que hemos entrado a la dieta si querer, se le brinda el apoyo desde ahí. Cuando empezó el quería competir pero como que le daba flojera pero ahora ya no es de que ande uno tras de el, llega de la escuela, llega a comer, descansa una media hora, hace su tarea, se va entrenar, cuando regresa si hay algo que pueda cenar cena, para el la leche, el cereal, sus frutas y verduras no faltan, se desvela mucho con las tareas, se duerme doce, una de la madrugada, el ya sabe sus actividades, el solo se disciplina.”

En palabras de Lourdes, “El lava trastes, trapea, lava ropa, lava ropa de los cuatro, cuando tengo trabajo regreso y ya están ellos sentaditos viendo una película, pero la casa ya esta limpia, ya le dio de comer a su hermana. Con el hay mucha comunicación, algo bueno que le paso nos los cuenta, algo malo nos lo cuenta y cuanto entró en la etapa de la adolescencia pues trate de explicarle, siempre platicando, le decía mira tu libro dice esto, pero la realidad es otra”

El sueño de Nuzhet es llegar al “CNAR” Centro de Alto de Rendimiento, en la Ciudad de México y espera que comprometiéndose con sus entrenamientos pueda ganar sus peleas y así cumplir su sueño.

“He peleado contra oponentes de mayor peso que el mío, es más exigencia, es una fatiga porque te recargan su peso y tienes que estar ahí tirando golpes y sientes que tu no les haces nada porque están más grandes de edad y luego de peso y tu quisieras pegarles más pero no se puede. Me siento alegre cuando gano más que nada porque para eso entreno, para salir adelante, para poner en alto en nombre de Zaachila, de Oaxaca, para que mis papas estén contentos de mi y de lo que hago y que me sigan apoyando.”

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