La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) criticó hoy la “regresión inaceptable” en materia de derechos sexuales y reproductivos de las niñas y mujeres en Centroamérica.

“Hay una situación de regresión real (de derechos) en algunos países (…) Tenemos que encontrar la manera de pararlo”, sentenció la comisionada de la CIDH Margarette May Macaulay, quien presidió la audiencia pública del organismo internacional en Bogotá para tratar esta problemática.

Una decena de organizaciones en defensa de los derechos de las mujeres de Nicaragua, El Salvador, Honduras, Panamá y Costa Rica denunciaron hoy casos de embarazos y maternidad forzada, de violencia sexual y penalización del aborto.

“Centroamérica se ha convertido en un lugar peligroso para las mujeres”, aseguró la activista nicaragüense Azalea Solís en la audiencia, al tiempo que pidió a la CIDH que se involucre “de lleno” para solucionar la problemática y pedir a los estados “el cumplimiento de los derechos humanos”.

Las organizaciones sociales también denunciaron la “impunidad” en que quedan los ataques contra las mujeres y una “falta de educación” sobre sexualidad que afecta a las niñas y adolescentes.

La activista y médica de El Salvador Xiomara Argueta expuso en la audiencia su propio testimonio.

“En junio de 2010 llegué a emergencias con todos los signos de un embarazo sin ninguna probabilidad de vida. A pesar de tener una hemorragia interna, los médicos estaban más concentrados en encontrar el latido fetal”.

“Estuve en cuidados intensivos 21 días con respiración asistida. Hasta que no encontraron más el latido fetal no me realizaron la cirugía” que le salvó la vida, contó Argueta.

A su turno, la comisionada de la CIDH, Esmeralda Arosemena de Troitiño, ofreció a las denunciantes su “compromiso y solidaridad” y reflexionó que las personas que defienden los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres “también defienden la vida, la familia y el amor”.

Macaulay aseguró que “gran parte de la regresión se debe a los prejuicios personales de hombres que tienen poder” y por eso abogó porque las mujeres lleguen a “posiciones de poder y saquen a algunos de estos hombres”.

Las representantes de la CIDH también se comprometieron a trabajar con la relatora especial sobre Violencia Contra la Mujer de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Dubravka Simonovic, quien asistió a la audiencia. EFE

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