El Departamento de Justicia de Estados Unidos llegó este miércoles a un acuerdo judicial para entregar documentos adicionales al Capitolio sobre un fallido operativo de 2012, conocido como “Rápido y Furioso”, durante el cual más de 2 mil armas de fuego fueron extraviadas en México.

Luego de años de litigio, el Departamento de Justicia hizo público este jueves un acuerdo con el Comité de Vigilancia de la Cámara Baja para entregar documentos adicionales sobre el operativo que tenía como objetivo rastrear el tráfico de armas al país.

“Estamos comprometidos con la transparencia y el Estado de Derecho. Este acuerdo para arreglar la disputa es un paso importante para asegurar que el público finalmente reciba todos los hechos alrededor de la Operación Rápido y Furioso”, dijo el procurador general, Jeff Sessions.

Controlada por los republicanos, la Cámara Baja en 2012 había declarado en desacato al Departamento de Justicia bajo la Administración del presidente demócrata Barack Obama por supuestamente negarse a entregar todos los documentos relativos al operativo.

Ante la negativa, el Comité de Vigilancia de la Cámara Baja presentó una demanda ante una Corte federal en el Distrito de Columbia para exigir que el Departamento de Justicia cumpliera con la entrega; en 2014, un juez federal sin embargo decidió a favor del Gobierno federal.

Con el proceso judicial aún vigente ante una Corte federal de Apelaciones, la dinámica ha cambiado con la llegada de la Administración republicana del presidente Donald Trump que ahora decidió comprometerse a entregar más documentos al Comité de Vigilancia de la Cámara Baja

Para hacer efectivo el acuerdo, un juez federal del Distrito de Columbia debe acceder a sus condiciones y sólo hasta entonces el Departamento de Justicia iniciaría la entrega de los documentos a los investigadores del Capitolio; se desconoce que pudieran contener.

Atacada regularmente por los grupos a favor de la portación de armas en Estados Unidos, la agencia federal que implementó el operativo Rápido y Furioso fue el Buró de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, en inglés) y que forma parte del Departamento de Justicia.

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