En 2016 el Gobierno mexicano gastó mil 80 dólares por persona en salud, la cantidad más baja de todos los países de la OCDE, revela informe.

El Gobierno de México es el que menos invierte en salud entre las naciones de la OCDE e incluso está por debajo de Brasil, Colombia y Chile, advierte el informe Getting it Right. Prioridades Estratégicas para México, presentado ayer en un foro convocado por el organismo.

“El acceso efectivo y universal a servicios de salud de calidad se ve frenado por el reducido gasto público en materia de salud.

“En 2016, el Gobierno de México gastó sólo mil 80 dólares por persona, la cantidad más baja de todos los países de la OCDE”, plantea el informe.

Según el documento, el gasto total en el sector salud, además de ser bajo, se concentra en los estados más ricos del País.

“Aún con el Seguro Popular prevalecen grandes disparidades de gasto entre los diferentes estados y programas que provocan diferencias en la calidad y el acceso a los servicios de salud”, señala.

El análisis de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) destaca que gran parte de los recursos que se emplean en salud proviene del gasto de los hogares.

Detalla que este tipo de egreso representa el 41 por ciento del gasto dedicado a salud.

“El alto GDB por atención de la salud es otra fuente de desigualdad en México. Costos de este tipo pueden convertirse en una carga para los habitantes más pobres, en particular en el caso de personas con enfermedades crónicas y de quienes necesitan muchos medicamentos”, alerta.

El estudio detalla que 64 por ciento del gasto de bolsillo se destina a medicamentos, mientras que el promedio de la OCDE es de 36 por ciento.

“Este elevado porcentaje se debe tanto a altos copagos por medicamentos, como a gastos elevados en medicamentos sin receta, posiblemente debido a un acceso limitado”, indica.

Rodolfo De la Torre, investigador del Centro de Estudios Espinosa Yglesias y quien participó en una de las mesas del foro, explicó que estos indicadores demuestran que la salud no ha sido prioridad en ninguna de las administraciones recientes que han decidido el presupuesto.

“Es todavía más preocupante que el presupuesto de 2018 para salud tuvo una reducción de 4 por ciento en términos reales. No hay un compromiso presupuestal en términos de salud. Ha habido otro tipo de gastos que han tenido expansiones mucho mayores. Si tomamos en cuenta el presupuesto de 2018, pues va a salir que los mayores crecimientos corresponden a la parte electoral.

“No estamos haciendo un esfuerzo recaudatorio para financiar una salud adecuada y, si nos comparamos con países con un nivel de desarrollo semejante, pues, aunque sea marginalmente, están haciendo mejor las cosas, tal sería el caso de Brasil y Colombia, los cuales pese a todas sus adversidades y situaciones están haciendo un poco mejor las cosas que nuestro País”, aseguró.

Agencia Reforma

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